Buscar en Mi-Pediatra

Cargando...

jueves, 7 de julio de 2011

Andadores para bebé



• Los andadores para bebé enviaron a un estimado de 8,800 niños menores de 15 meses al hospital en 1999.
• De 1973 a 1998 murieron 34 niños debido al uso de andadores para bebé.

Los bebés que se colocan en andadores corren el riesgo de:
Rodar por las escaleras, lo que a menudo causa fracturas de huesos y lesiones graves en la cabeza. Ésta es la causa más común de que un niño se lastime al ser colocado en un andador.
Quemarse: un niño puede alcanzar objetos más elevados cuando está en un andador. Una taza de café caliente que está en una mesa, las manijas de los sartenes en la estufa, un radiador, una chimenea y un calentador portátil ahora están al alcance del bebé.
Ahogarse: un niño puede caer en una alberca o piscina, en una tina o en el inodoro mientras está en el andador.
Envenenarse: es más fácil alcanzar objetos que están colocados en un lugar elevado desde un andador.

Los andadores no reportan ningún beneficio

Muchos piensan que un bebé aprende a caminar más rápido con la ayuda de un andador. Pero los andadores no aceleran este proceso. Por el contrario, retrasan el control muscular normal y el desarrollo mental.

La mayoría de las lesiones provocadas por andadores ocurren en presencia de los adultos. Los padres o las personas que cuidan del niño simplemente no pueden reaccionar a tiempo. Un bebé que va en un andador puede avanzar tres pies en un segundo. Por lo tanto, los andadores no son en ningún caso seguros, incluso bajo directa supervisión de un adulto. No tenga andadores en la casa y verifique que no haya este tipo de implemento en los sitios donde cuidan al bebé. Los centros de cuidado infantil no deberían permitir el uso de andadores. Si deja a su hijo(a) en una guardería o en la casa de otra persona, asegúrese de que no tengan andadores.

¡Deshágase de los andadores!

Ensaye otro tipo de implemento que resulte menos riesgoso e igualmente divertido para el bebé, como por ejemplo:
“Andadores fijos”: no tienen ruedas pero tienen una silla que rota, se inclina y rebota.
Corrales: constituyen un espacio seguro mientras el niño aprende a sentarse, gatear o caminar.
Sillas para comer: por lo común a los niños mayorcitos les gusta sentarse en este tipo de silla y distraerse con los juguetes que se ponen en la bandeja.

El 1 de julio de 1997 se pusieron en práctica nuevos parámetros de seguridad en el diseño de los andadores para bebé. Ahora son más anchos con el fin de que no puedan pasar a través de la mayoría de puertas o tienen un mecanismo de frenos que los hace detenerse al borde de un escalón. Pero éstos nuevos diseños no impedirán que los andadores provoquen lesiones.
Aún tienen ruedas, lo que sigue permitiendo a los niños movilizarse rápidamente y alcanzar objetos elevados.
La Academia Americana de Pediatría y la Asociación Nacional de Hospitales Infantiles e Instituciones Afines han solicitado que se prohiba la fabricación y venta de andadores para bebé con ruedas. Proteja a su hijo(a) y ¡deshágase del andador!


Fuente:
Academia Americana de Pediatría
http://www.aap.org