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lunes, 8 de abril de 2013

COMO ACOMPAÑAR Y CONTENER A LOS NIÑOS Y NIÑAS EN LA EMERGENCIA


ANTE LA PÉRDIDA DE UN SER QUERIDO, DE LA CASA U OBJETOS PRECIADOS, LOS NIÑOS Y NIÑAS VIVIRÁN UN DUELO.


La tarea de los adultos en este proceso es acompañarlos y darles el tiempo para recuperarse. Ayuda ponerse en el lugar de ellos y pensar cómo le gusta que lo traten a usted mismo cuando siente angustia. Una vez reestablecidas las condiciones básicas de seguridad trate de seguir estas sugerencias:


MANTENGA LA CALMA porque su hija/o se sentirá igual a como ve que usted se siente. Recuerde que usted también está bajo tensión emocional. Cuídese para así poder brindarle el apoyo necesario a
sus hijos e hijas.
2 PREGÚNTELE QUÉ SABE Y ESCUCHE CON PACIENCIA lo que tenga que decir.
Si no desea hablar, no lo presione. Es bueno validar lo que piensan y sienten:
hágales saber que sus preguntas o comentarios son importantes.
3 NO LE MIENTA Y DÉ UNA EXPLICACIÓN REAL Y SIMPLE, como por ejemplo “Las lluvias a veces son muy intensas, y puede pasar que el agua se acumule y se produzca una inundación. En esos casos
es necesario buscar un lugar seco y seguro para esperar que el agua escurra”.
Tampoco le mienta para consolarlo con frases como “no va a volver a pasar”.
4 AYÚDELOS A EXPRESARSE. Si no es hablando, a través de dibujos o juegos.
5.VUELVA A LA RUTINA LO MÁS PRONTO POSIBLE, y trate de proveer espacios de juego, para dibujar, pintar, hacer actividad física o ir a la plaza. Todo lo que puedan hacer los adultos por apoyarse
entre sí para disminuir sus miedos y volver a la vida de la manera más normal posible, ayudará a que niños y niñas superen de mejor manera la crisis vivida.
6 INCORPÓRELOS EN ACTIVIDADES PARA AYUDAR A OTROS, por ejemplo colaborando en la entrega de ropa y juguetes o alimentos no perecederos. Es bueno que sepan que hay muchas personas ayudando a quienes fueron más afectados por el temporal.
7 PUEDEN NECESITAR MÁS CONSUELO y usted es la mejor persona para darlo. Pase más tiempo y juegue con ellos, tenga más contacto físico (tóquelos, abrácelos, béselos).



LAS SITUACIONES DE EMERGENCIA, COMO LAS INUNDACIONES, PUEDEN TRAER RIESGO PARA LA SALUD.


Las poblaciones más vulnerables son los niños y niñas, las embarazadas y las personas adultas mayores. Para disminuir o protegerse de estos riesgos sigan estas recomendaciones:




• El mejor alimento para su bebé, SOBRE TODO EN SITUACIONES DE EMERGENCIA, es la leche de su mamá, porque ayuda a protegerlos de enfermedades infecciosas como la bronquiolitis, la neumonía y la diarrea. Además, la situación de amamantar colabora para que el bebé se sienta cuidado y protegido.
• Si ha dejado de amamantar recientemente, INTENTE RETOMAR LA LACTANCIA. Para lograrlo puede poner al bebé frecuentemente al pecho.
• Es imprescindible EL USO DE AGUA POTABLE para cocinar y beber e incluso
para la higiene personal.
•NO USE AGUA DE LA INUNDACIÓN para lavar comida ni ropa ni ingiera ningún
alimento que haya estado en contacto con el agua de la inundación.
• Recuerde LAVARSE LAS MANOS FRECUENTEMENTE con agua y jabón, especialmente después de ir al baño, cambiar al bebé o preparar los alimentos.
• Es muy importante COMPLETAR EL CALENDARIO DE VACUNAS para niños y
niñas de todas las edades. Para todos los que las necesiten, están disponibles la vacuna antitetánica, la vacuna de la hepatitis A y la vacuna antigripal para menores de 2 años y embarazadas.

•GRIPE, NEUMONÍA Y BRONQUIOLITIS:
recientemente se inició la campaña de vacunación antigripal. Recuerde acercarse al centro de salud más cercano para obtener esta vacuna y completar el esquema de vacunación. Para prevenir las enfermedades respiratorias, recuerde:
• Amamantar hasta los 6 meses en forma exclusiva, y acompañada con alimentos hasta los 2 años.
• Lavarse frecuentemente las manos.
• Evitar acercarse a personas con síntomas de gripe.
• Cubrirse la boca o la nariz al toser o estornudar, con pañuelos de papel y si no se tienen, cubrirse con el pliegue del codo. No se recomienda cubrir la boca con las manos al estornudar o toser, ya que se favorece la transmisión del virus.
• Acudir a ayuda médica sin demora si su hijo o hija tiene tos o respira rápidamente o con dificultad.


ES NORMAL QUE LOS NIÑOS Y NIÑAS SUFRAN ALGUNAS ALTERACIONES TRAS UN EVENTO DE ESTA NATURALEZA. 


Estas expresiones debieran ir disminuyendo con el pasar de las semanas. Algunas de las manifestaciones que pueden observarse en niños y niñas, y actitudes recomendables frente a ellas, son:

1 RECUERDOS FRECUENTES DEL EVENTO, pesadillas y dificultad para dormir. En un principio puede dejarlo dormir con usted. Luego, acompañarlo cuando va a la cama; dejar una luz tenue
prendida y acudir si se despierta asustado.
2 PASIVIDAD, MIEDOS (por ejemplo, miedo de separación) y mayor apego a la familia. Es recomendable abrazarlo y calmarlo cuando llore o tenga susto. Permítale la cercanía física y mímelo. Prepárelo para la separación, que debe ser de a poco: dígale a dónde va y a qué hora volverá, sea puntual en la hora acordada y déjelo en compañía de alguien en quien usted y el niño o niña confíen.
3 CONDUCTAS como volver a orinarse o hablar como bebé o querer tomar mamadera, etc. En estos casos, nunca lo castigue o se burle por lo sucedido. Cámbiele la ropa y genere un ambiente de calma, explicándole que lo que le pasa no es malo. Evite darle muchos líquidos en la noche. Llévelo al baño
antes de dormir y también en el curso de la noche. Nunca comente este hecho en público (respete su intimidad). Busque distraerlo cambiando de lugar o tema de conversación. Demuestre cariño y comprensión, sin llegar a la sobreprotección. Anímelo cariñosamente a volver a la conducta previa “de
grande” después de un par de semanas.
4 ALTERACIONES DE LA CONCENTRACIÓN, no querer ir a la escuela, olvidarse las tareas, etc. Incentívelo a ir y asegúrele que después volverán a estar juntos. Vaya a buscarlo puntualmente. No lo castigue por los errores, más bien premie cualquier adelanto o logro que obtenga. Establezca un horario fijo para estudiar.
5 ENOJO Y/O IRRITABILIDAD; sobresalto frente a los ruidos; sentimientos de culpa y/o llanto sin motivo aparente. Conténgalo con palabras cariñosas, abrácelo, no demuestre enojo ni lo castigue por su angustia.
6 Dolor de estómago o algún otro MALESTAR FÍSICO.