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jueves, 5 de junio de 2014

Mononucleosis infecciosa


Qué es:
Es un síndrome clínico causado por el virus Epstein-Barr, que se presenta con afeccion de múltiples ganglios (generalmente del cuello), que en algunos casos puede aumentar de tamaño el bazo y en menor medida el higado.
En algunas oportunidades se presentan como anginas que se brota luego de recibir antibiótico.
La transmisión del virus se produce principalmente por contacto con secreciones orales. (por eso se conoce como la enfermedad del beso)
En los menores de 4 años puede cursar en forma asintomática. 

El período de incubación en los adolescentes es de 30-50 días, pudiendo ser más corto en los niños. 

Una presentación frecuente es el síndrome de impregnación, que consiste en malestar general, cansancio, y apatía, pudiendo presentar además dolor de cabeza, muscular y de garganta.

Como se presenta:

El examen físico se caracteriza por presentar afección ganglionar generalizada (90% de los casos), más frecuentemente en las cadenas del cuello ; aumento del tamaño del bazo (50%), y del higado (10%).
 A menudo se acompaña de angina, con marcado agrandamiento de las amígdalas y a veces exudados (placas). También, puede presentar petequias (manchas rojas) en paladar.

 Es menos frecuente la presencia de brote por el virus mismo (3 a 15%), aunque la administración de amoxicilina y derivados puede producirlo en hasta el 80% de los pacientes.

Diagnóstico: El diagnóstico presuntivo se puede establecer por el cuadro clínico típico acompañado con linfocitosis atípica en sangre periférica.  
El de certeza se realiza a partir de pruebas serológicas, con anticuerpos heterófilos o específicos del VEB.
 Entre los anticuerpos específicos se pueden detectar IgM e IgG anti VCA, EBNA y anticuerpos contra antígeno temprano. 
La IgM anti VCA es un marcador de enfermedad aguda, suele ser detectable con la aparición de los síntomas y desaparece a las 4-8 semanas. 
Los anticuerpos anti EBNA no son detectables hasta varias semanas luego del comienzo de la enfermedad, su presencia al comienzo del cuadro clínico indica infección pasada.
Se puede realizar diagnóstico diferencial con cuadros clínicos tipo mononucleosis producidos por la primoinfección por citomegalovirus,Toxoplasma gondii, hepatitis, VIH o rubéola. 

Otros cuadros de los que puede diferenciarse son la faringitis por estreptococo (angina pultásea), de la que se distingue por la falta de mejoría luego de 72 h de tratamiento antibiótico y por el resultado del cultivo de fauces3 y la enfermedad oncohematológica, compartiendo en algunas oportunidades la anemia, plaquetopenia, alteraciones de los leucocitos y adenopatías.

Con respecto al síndrome de Kawasaki tienen en común la fiebre, las adenopatías (aunque éste tiene una dominante) y la presencia de exantema, aunque en la evolución pueden ser fácilmente diferenciables.

Tratamiento
No existe un tratamiento específico para esta enfermedad, el mismo se basa en el reposo y en las medidas sintomáticas. 
Se deben desaconsejar los deportes de contacto durante las tres primeras semanas o mientras persista la esplenomegalia. 
Las complicaciones son poco frecuentes, dentro de estas se mencionan la rotura esplénica, la cual es inferior al 0,5% de los casos y generalmente se relaciona con traumatismo. 
La hipertrofia amigdalina y del tejido linfoide orofaríngeo puede causar obstrucción de las vías respiratorias. Se describen trastornos neurológicos, más frecuentes en pacientes que presentan cefalea, y de los cuales el 1-5% muestra ataxia y convulsiones.3 
En el 3% de los casos se produce anemia hemolítica. 
Son comunes otras alteraciones de laboratorio como la trombocitopenia leve y la neutropenia. Mucho menos frecuentes son la miocarditis, neumonía intersticial, pancreatitis, parotiditis y orquitis.
Pronóstico:
El pronóstico es muy bueno, logrando la recuperación completa si no aparecen complicaciones durante la enfermedad aguda.